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México D.F. de colores y sabores

Escribe: caobana
Cuando visitas México, no tienes otra opción que enamorarte de esta tierra, todos los lugares te sorprenden, te maravillan, te cautivan. Te sientes muy orgulloso de ser americano, de haber...

 
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México D.F. de colores y sabores

Distrito Federal, México — martes, 26 de agosto de 2008



Cuando visitas México, no tienes otra opción que enamorarte de esta tierra, todos los lugares te sorprenden, te maravillan, te cautivan. Te sientes muy orgulloso de ser americano, de haber nacido en este continente, pues en México se condensan todas nuestras pasiones, nuestros sentimientos y nuestra identidad, allí se vive el génesis de nuestra herencia.

Llegamos el 11 de julio al Distrito Federal, nos hospedamos en el Hotel Royal Zona Rosa ubicado en un lugar de la ciudad bastante atractivo y comercial, sobre todo la oferta gastronómica es bastante buena en el sector, recomiendo Vip un restaurante con una menú muy variado, además tienen platos internacionales, o mejor, acorde a tu dieta alimenticia, pues en la mayoría de restaurantes los platos contienen picante, cómo es lógico, pero aconsejo darle un tiempo al estómago para que se acostumbre, después de algunos días no habrá problema en gozar con la gran variedad de chiles y la combinación maravillosa que puedes hacer con ellos y con los frijoles, el nopal, el maíz, las tortillas , el aguacate, etc.

En cuanto a los sitios turísticos, en la mayoría de hoteles, como en el Royal, te asesoran para que consigas un buen precio e itinerario. Realmente los tours a Cuernavaca, Taxco o a las Pirámides del Sol y la Luna están muy bien programados y cumplen con lo que prometen. El resto de visitas como al Museo de Antropología, El Zócalo , Chapultepec y demás atracciones bien conocidas, las puedes hacer por tu cuenta, pues el transporte público es económico, especialmente el metro, y tiene un buen cubrimiento a lo largo y ancho de la ciudad. Aunque lo mejor de esta experiencia es que los mexicanos siempre están dispuestos a orientarte o a informarte para que conozcas los lugares más preciados de la ciudad.

Sin embargo a México debes vivirlo a tu manera, salirte del plan, dejarte llevar, impregnarte de él. Eso es visitar México porque México quiere eso de ti. El primer día, observamos desde La Torre Latinoamericana la Plaza Garibaldi, nos habían dicho que podía ser peligrosa y que era mejor visitarla en grupo o en compañía de un guía, pero ver a Garibaldi, entre paredes multicolores, desde las alturas, a las cinco de la tarde, resultó ser una "tentación magnética", entonces bajamos de la torre y nos fuimos caminando hasta la famosa plaza, queda a pocas cuadras, pasando por el Museo de Bellas Artes. Al llegar, la emoción es incontenible y todo lo que nos ocurrió allí fue mágico, el día estaba algo lluvioso, pero era muy romántico.

La plaza es un lugar de celebración, lleno de vida, de sentimiento, para cada palabra, existe una canción. Garibaldi es para quienes encuentran en la ranchera "medicina para el alma y para el corazón". Me encantó ver a varias familias mexicanas reunidas para escuchar a los mariachis interpretando lo más tradicional de su música, recuerdo que había una señora con sus nietos celebrando no sé qué, estaban felices y bailaban. En otro sector de la plaza había un chico dedicándole canciones de reconciliación a su novia y así, cada uno de los visitantes tenía una razón para pedir por 8 o 10 dólares una canción. Después de un rato hicimos amistad con un grupo de mariachis quienes nos invitaron a probar los más auténtico de la comida mexicana, ahí en el marco de la plaza, en El Mercado de San Camilito, éste es un lugar decorado con objetos e imágenes de diferentes regiones mexicanas, además lleno de colores, porque así es todo México, es un país iluminado por la gama de los rojos, de los verdes de los azules y de la interminable lista de matices que evocan fuerza y alegría.

Esa noche en San Camilito cenamos Pozole, una sopa que tiene inmensos granos de maíz, se acompaña con trozos de carne y algunas verduras, propicia para una noche lluviosa y fría. Toda la comida y las tortillas las sirven en vasijas de piedra y hermosamente decoradas con chiles y salsas, es inevitable querer probar todo. Desde ese momento sentí que México no sólo se puede recorrer, admirar sino también comerlo a pedazos. Luego, muy cerca, a pocos pasos, visitamos el "Salón Tenampa" que como dice su slogan "Donde la tradición se vive" Lo más famoso de este Bar son los rostros de los cantantes populares y letras de los corridos mexicanos que están pintados en las paredes y el "Ponche de Granada" , una bebida muy refrescante, baja en alcohol y aderezada con trozos de nuez.

Así terminamos nuestro primer día en tierra mexicanas, bebiendo ponche y bailando al ritmo de la música que interpretaban diferentes grupos de mariachis, ellos son personas muy amables, simpáticas y contagian al visitante con su folclore y energía. Otra experiencia "fuera de programación" fue la visita al Mercado La Merced, esto nos permitió conocer algo de la cotidianidad de la gente que vive en el D.F.

Tomamos la decisión de visitar el mercado porque queríamos comprar dulces típicos mexicanos, esos de fabricación artesanal, que venden sin envolturas y sin marcas. Preguntando y preguntando una vez más, al uno y al otro, siempre alguien con amabilidad nos indicó cómo llegar al lugar que deseábamos. Fue una experiencia muy divertida, pues en un punto del recorrido, al tener que hacer transfer en una estación del metro, la cual, por ser "hora pico" (17:00 hrs) estaba muy congestionada. Los usuarios deben acceder al metro por distintas vías, una exclusiva para hombres y otra exclusiva para mujeres, en consecuencia, hombres y mujeres viajan en trenes separados, así que nosotras nos "embutimos" o nos embutieron a la fuerza en un vagón del "metro femenino", aún no entiendo cómo cupimos en él, pues había demasiada gente necesitando llegar a sus hogares después del trabajo.

Así fue cómo comprendimos por qué es necesario que hombres y mujeres viajen en trenes diferentes, es increíble el apretón. Al llegar al Mercado La Merced nos sorprendió su tamaño, es inmenso y venden de todo lo que pueda uno imaginarse, funciona hasta las siete de la noche. Lamentablemente por la premura no pudimos visitarlo todo, pero sin duda es el lugar propicio para comprar objetos típicos y recuerdos bien originales, como los dulces que encontramos allí, son de diferentes regiones, sabores y preparaciones. Definitivamente La Merced es un buen lugar que resume parte de la idiosincrasia mexicana.

Al finalizar nuestra estadía en el Distrito Federal, sabíamos que no podíamos irnos para Cancún, nuestro próximo destino, sin visitar la casa de Frida Kaklo y del Maestro Diego Rivera, la boleta para visitar los dos museos vale 45 pesos mexicanos, es decir, 4.5 dólares. Se debe llegar temprano porque están abiertos al público hasta las 5:30 de la tarde y vale la pena tomarse su tiempo para apreciar su historia y riqueza cultural. Al terminar la visita, recorrimos las calles de Coyoacan, uno de los barrios más tradicionales en México, en varios lugares te ofrecen un recorrido bastante entretenido en un pequeño tren, lo cual te permite conocer todos los rincones del sector. Eso si no te vayas de Coyoacan sin probar los deliciosas paletas, ¡son espectaculares! Nosotras las probamos en "Paletería Gloria" (Allende No. 15 Col. Del Carmen) puedes saborear de todas las frutas hasta las que son elaboradas con crema y tequila.

Te aseguro que no podrás saborear sólo una, nosotras terminamos comiendo varias y nunca logramos ponernos de acuerdo cuál era la mejor. Definitivamente, México es un país de colores y sabores en abundancia, es generoso a cada paso y vibra hasta estremecerte. En el Distrito Federal se condensa la República y te da el gran impulso para que quieras volver pronto o para que sigas recorriéndola, hasta que se te agoten los adjetivos y quedes por siempre enamorado de ella.

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publicado el 26 de agosto a las 18.57
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Últimos comentarios

mayra_salazar dice:
Me encanto como inicias tu diario. Que lindo es sentir el orgullo de ser americano no importando en que paìs nacimos, los latinoamericanos llevamos esa lìnea sanguinea que nos hace ser tan sìmiliares. Y claro que Mèxico se puede comer a pedazos. Saludos desde Chihuahua Mayra.
Publicado el 27 de agosto a las 14.02 

luisablanco dice:
Hola¡¡ En primera, GRACIAS por compartir tu experiencia y en segunda no sabes lo orgullosa que me siento de que mi ciudad natal y de residencia te haya gustado tanto y que hayas podido contagiarte de su encanto, mismo que muchos se niegan a ver (por envidia o no se que) incluso siendo compatriotas.... La segunda ciudad más grande del mundo, una Metrópoli en toda la extensión de la palabra y no un pueblo grande.... Diversa, Tolerante, Apasionante y como bien dices en tu diario, nunca acabaria con los adjetivos para describirla. Dios te bendiga y te permita volver cuantas veces quieras. SALUDOS.
Publicado el 27 de agosto a las 21.37 

laguanabana dice:
Wooww que bonito diario te expresas con un vocabulario tan sencillo como somos la mayoria de los verdaderos mexicanos de los que estamos orgullosos de los que no necesitamos esconder nuuestras raices, gracias por escribir y narrar de esta forma tu diario, no te miento pero sentia algo muy lindo en el pecho como un orgullo de siempre sentido pero que por razones de la cotidianidad y monotonias se nos van olvidando!!! Gracias y mi l felicidades por tu gran paseo por tu gran corazon y saber absorver el tiempo de la mejor forma!!! Un abrazo enorme!! Mucha paz!
Publicado el 28 de agosto a las 20.20 

caobana dice:
Gracias por sus comentarios. Mi diario es producto de un viaje maravilloso y de todo el amor que México me inspira. Ya estoy preparando mi regreso a ese país, definitivamente no me cansaré nunca de visitarlo ¿Viva México!!!!!!!!!
Publicado el 3 de septiembre a las 10.05 

Markin_de_Oro dice:
Hola amiga que bueno que veniste a visitar este paìs y fue de tu agrado, no eres la primera y no creo que seas la ùltima en quedarte maravillada con los colores y sabores mexicanos que es lo que nos define como paìs, por eso siempre decimos "Mèxico Màgico" y ojala sigas regresando cuantas veces lo desees y conozcas mas partes de este paìs.Esperamos que regreses pronto y te sientas como en casa y graciaspor compartir tu experiencia que fue agradable, saludos desde Mèxico.
Publicado ayer lunes a las 21.52 

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