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5 días en Bariloche, no son nada

Escribe: tanobuzzo
En las primeras horas del 1° de Mayo comenzó el viaje hacia la Patagonia. El destino era Bariloche, ciudad donde vive un gran amigo y viajero: Gustavo. Irónicamente, en el Día Internacional del...

 
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5 días en Bariloche, no son nada

Bariloche, Argentina — miércoles, 27 de agosto de 2008

En las primeras horas del 1° de Mayo comenzó el viaje hacia la Patagonia. El destino era Bariloche, ciudad donde vive un gran amigo y viajero: Gustavo.

Irónicamente, en el Día Internacional del Trabajo, salimos por la Ruta 5, Tres grandes trabajadores: Ricardo, Pablo y yo. Para la hora del almuerzo ya habíamos llegado, estaba algo fresco, pero podemos decir que era un otoño cálido y seco. Las montañas y sus valles estaban coloreados por infinitos tonos de ocre.

El marrón, el verde y el amarillo eran los colores predominantes. Nunca había visto semejante espectáculo, si bien ya había estado en San Carlos de Bariloche en otras ocasiones. No hace falta decir, por ende, que para Ricardo fue una experiencia única, pues nunca había estado en montaña.NOTA: Desde La Plata, tardamos 13hs. Sin trafico, solo demoras en encontrar Diesel.Las charlas con Gus fueron extensas, tal como fueron las excursiones que hacíamos a diario. Es importante recalcar, en este punto que nuestro AyV es una excelente persona y un fenomenal amigo. Si bien nunca nos alejamos mucho, las cercanías a la ciudad nos ofreció un sin numero de paisajes para ver y disfrutar. El primer día, por ejemplo, recorrimos el Centro Cívico y la "Costanera" que se da sobre el Lago. Despues, hicimos el Circuito Chico, el Lago Manuel Huapi, Colonia Suiza, Hotel Llao Llao, Río López, el sendero al Lago Escondido, Cerro Catedral, la aerosilla del Cerro Capilla y así muchos rincones del famoso centro invernal.http://www.bariloche.com

NOTA: En esos días no había mucho turismo, aunque justo coincidió con el cumpleaños de la ciudad. No obstante, pudimos conocer gente del lugar y turistas. Con respecto a los barilochences, me dio la sensación que es gente bastante cerrada, como si estuviesen cansados del turismo. Me sorprendió, por otra parte, la cantidad de madres solteras y que mas allá del turismo estudiantil no son capaces de ofrecer mucho mas (quizás no quieren o no hay capitalistas que estén dispuestos a abrir algo para el resto del turismo).En algunos puntos hay señal de telefonía celular

Así, en la oscuridad total logramos que nos acarreen hasta un punto donde pudimos llamar a la asistencia mecánica y a las 5 am llegar a dicha capital pampeana; lugar donde Pablo y Ricardo subieron a un bus y yo logre reparar el auto. Al día siguiente ya estaba en La Plata, pensando en el próximo viaje. Les recuerdo ke mi casilla no funciona. Kienes kieran contactarme haganlo a través del foro Amigosyviajeros. Gracias........

Buenos viajes. Por las noches, como sabrán, a mi me gusta ir a los bares y conocer todo lugar que ofrezca vida nocturna. Si bien estaban cansados (o descompuestos, en el caso de Ricardo) casi siempre logre convencer a alguien para ir de bares. Incluso, un par de veces fuimos a bailar. Obviamente no falto el asadito del domingo (que justo coincidió con mi cumpleaños) la cerveza de las tardes, la compra de chocolates, las peleas de quien lava los platos....

Resumiendo, ese fin de semana fue muy intenso y la pasamos tan bien que decidimos quedarnos unos días mas. Incluso estuvo fantástico que nos quedamos así pude encontrar a mi primo y su hijo (Carlos y Odin) a quienes no veía desde agosto de 1999. Luego de almorzar con Gus, sin ganas, emprendimos el regreso. Como vamos a tener ganas de irnos cuando por un lado, la ciudad nos había encantado con sus paisajes y la magia de sus colores y; por el otro, la hospitalidad de nuestro amigo había sido espléndida. Nos dimos cuenta que cinco días en Bariloche no son nada, pero las obligaciones nos obligaban a salir hacia Buenos Aires. Volvimos erróneamente por el Valle de Río Negro, lo cual nos atrasó mucho (por el trafico lento y congestionamientos por escasa infraestructura).

Luego en el medio de la noche, a 200 Km de Santa Rosa, atropellé una liebre inmensa. La cual rompió el radiador y nos obligo a regresar como podíamos.

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publicado el 27 de agosto a las 11.53
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